
Darle un vistazo al arte de Stellet Licht es acercarse a la vida de las personas que nos acompañaron y ayudaron durante 4 meses, es aprender del pasado de nuestros personajes, es entender otra forma de vida, es saber lo que rodea a la ideología menonita…
Cada peinado, cada color, cada tela, cada forma, cada material, cada textura tiene relación y sentido con la vida de este grupo…
En cada consejo brindado por la gente del lugar se contenía el aprendizaje de su cultura, de las tradiciones arraigadas a otro contexto, de su forma de ser y de su historia…
En el trueque de cada información siempre me vi beneficiada… por enseñarme a peinar como ellas lo hacen, debí ayudar en la preparación de conservas y mermelada, por las fotos de una muerte menonita inverti horas de buenas pláticas e historias familiares, por enseñarme a vestir a un muerto tradicional ayudé a coser vestidos menonitas, por el préstamo de ropa necesite ayudar a hacer tapetes de telas que sobraban, por la confección de un overol tuve que aprender a hacerlo de las manos de la madre del protagonista, por saber lo que se come en un funeral tuve que aprender a hacer galletas típicas… y así un montón de intercambios en donde me considero que siempre gané y la película también…
En esta historia no vemos grandes construcciones hechas en un foro, no se pueden ver muebles
que pretenden copiar a una época específica, no se ve comida que luce simplemente bonita en el lugar ni tampoco se pueden ver a artistas disfrazados de algo. Lo que si se puede ver en Stellet Licht son los lugares que alguna vez fueron tradicionales, muebles que son considerados antigüedades o reliquias de las familias, comida que normalmente ocupaba estas mesas y que fue cocinada por ellos, vestidos que después de ser arrumbados tomaron forma en personas que encarnaron estos personajes, una atmósfera que una vez existió y que retomamos y pulimos para darle la mejor imagen a nuestra historia…
Luz Silenciosa fue y sigue siendo para mí: aprendizaje, observación, intercambio de emociones y sentimientos, tiempo de calidad invertido, es intimidad, es una gran experiencia de vida y una gran experiencia en el set…
En cada consejo brindado por la gente del lugar se contenía el aprendizaje de su cultura, de las tradiciones arraigadas a otro contexto, de su forma de ser y de su historia…
En el trueque de cada información siempre me vi beneficiada… por enseñarme a peinar como ellas lo hacen, debí ayudar en la preparación de conservas y mermelada, por las fotos de una muerte menonita inverti horas de buenas pláticas e historias familiares, por enseñarme a vestir a un muerto tradicional ayudé a coser vestidos menonitas, por el préstamo de ropa necesite ayudar a hacer tapetes de telas que sobraban, por la confección de un overol tuve que aprender a hacerlo de las manos de la madre del protagonista, por saber lo que se come en un funeral tuve que aprender a hacer galletas típicas… y así un montón de intercambios en donde me considero que siempre gané y la película también…
En esta historia no vemos grandes construcciones hechas en un foro, no se pueden ver muebles
que pretenden copiar a una época específica, no se ve comida que luce simplemente bonita en el lugar ni tampoco se pueden ver a artistas disfrazados de algo. Lo que si se puede ver en Stellet Licht son los lugares que alguna vez fueron tradicionales, muebles que son considerados antigüedades o reliquias de las familias, comida que normalmente ocupaba estas mesas y que fue cocinada por ellos, vestidos que después de ser arrumbados tomaron forma en personas que encarnaron estos personajes, una atmósfera que una vez existió y que retomamos y pulimos para darle la mejor imagen a nuestra historia…
Luz Silenciosa fue y sigue siendo para mí: aprendizaje, observación, intercambio de emociones y sentimientos, tiempo de calidad invertido, es intimidad, es una gran experiencia de vida y una gran experiencia en el set…
Nohemi González
Directora de Arte
Directora de Arte
